Cartas

De las cartas que hoy en día se conservan de Jane Austen, hay poco más de una veintena relacionadas con la publicación de Emma. En algunas, de carácter personal, sólo hay breves referencias a esta novela, pero también aparecen cartas de negocios, principalmente dirigidas a su nuevo editor (John Murray II), cuyo contenido completo se vincula con esta novela.


Carta núm. 82, para Martha Lloyd

(Fragmento con la opinión de Jane Austen sobre el Príncipe Regente)

Chawton, martes 16 de febrero de 1813

Mi querida Martha:

Supongo que todo el mundo está juzgando la carta de la Princesa de Gales. Pobre mujer, la apoyaré tanto como pueda, porque es mujer y porque odio a su esposo; aunque apenas puedo perdonarla por haberse dicho “apegada y encariñada” a hombre a quien debe detestar, y la intimidad que se dice subsiste entre ella y lady Oxford se ve mal. No sé qué pensar al respecto; pero si debo abandonar a la princesa, estoy decidida por lo menos a pensar siempre que ella habría sido respetable si el príncipe se hubiera comportado tolerablemente bien con ella al principio.

Quedo tuya muy afectuosamente

J. Austen.


Carta núm. 121, para Cassandra Austen

(Fragmento, primera en la que se menciona Emma)

Hans Place, martes 17 de octubre de 1815

Mi querida Cassandra:

Ha llegado la carta del Sr. Murray; es un bribón por supuesto, pero uno cortés. Ofrece £450, pero quiere los derechos de MP y de S&S incluidos. Terminará en que publicaré por mi cuenta, me atrevo a decir. Envía más elogios, sin embargo, de lo que esperaba. Es una carta entretenida. Ya la verás.

Tuya afectuosamente

J. Austen


Carta núm 122 (A) (D) – Borrador de la carta que Henry Austen dictó unos cuantos días después de se agravara su enfermedad, dirigida a John Murray

Retrato de John Murray II, editor de Jane Austen, de Henry William Pickersgill (c. 1833)
Retrato de John Murray II, editor de Jane Austen, de Henry William Pickersgill (c. 1833). Imagen tomada del Archivo Murray en la Biblioteca Nacional de Escocia.

Viernes 20 o sábado 21 de octubre de 1815

Estimado señor:

Una grave enfermedad me ha confinado en cama desde que recibí su carta del pasado día 15. Aún no puedo sostener la pluma, por lo que empleó un amanuense. La cortesía y perspicacia de su misiva reclaman igualmente mi más pronta atención. Su opinión oficial respecto a los méritos de Emma es muy valiosa y satisfactoria. Aunque de vez en cuando me aventuro a no concordar con su crítica, aun así le aseguro que la cantidad de sus elogios más bien excede, y no se queda corta, de las expectativas de la autora y las mías. Los términos que ofrece son tan inferiores a lo que esperábamos, que temo haber cometido un gran error en mis cálculos aritméticos. Respecto al asunto de los gastos y las ganancias de publicación, debe estar mucho mejor informado que yo; pero los documentos en mi poder parecen comprobar que la suma que usted ofrece por los derechos de Sensatez y sentimientos, Mansfield Park y Emma no iguala al dinero que, de hecho, mi hermana obtuvo como neto de una muy modesta edición de Mansfield Park. (Usted mismo expresó asombró respecto a que una edición tan limitada de tal obra hubiese sido lanzada al mundo) y aún una más pequeña de Sensatez y sentimientos.

[Sin firma, pues es el borrador]


Carta núm. 124, a John Murray

Hans Place núm. 23, viernes 3 de noviembre de 1815

Señor:

La grave enfermedad de mi hermano le ha impedido responder a su carta del 15 de octubre sobre el manuscrito de Emma que está en sus manos, y, aunque se está recuperando, él aún se encuentra en un estado en que tememos hostigarlo con negocios y, al mismo tiempo, estoy de deseosa de tomar una decisión respecto al asunto en cuestión, debo solicitarle el favor de que venga a visitarme cualquier día, después de éste, que más le convenga, a cualquier hora de la tarde o de la mañana, excepto de once a una. Una breve conversación quizá podría hacer más que mucha escritura.

Mi hermano suplica transmitir sus saludos y agradecimiento por la amable atención de haberle proporcionado un ejemplar de Waterloo [The Field of Waterloo (1815) de Walter Scott].

Quedo de usted,

Su obediente y humilde servidora

Jane Austen

Carta de Jane Austen para John Murray, del 23 de noviembre de 1815. Archivo Murray en la Biblioteca Nacional de Escocia.
Carta de Jane Austen para John Murray, del 23 de noviembre de 1815. Archivo Murray en la Biblioteca Nacional de Escocia.

Carta núm. 125 (D), para James Stanier Clarke

Miércoles 15 de noviembre de 1815

Señor:

Debo tomarme la libertad de preguntarle un asunto. Entre las muchas halagadoras atenciones que recibí de usted en Carlton House el lunes pasado, se encuentra la información de que estaba en absoluta libertad de dedicar cualquier futura obra a S.A.R [su Alteza Real] el P.R. [Príncipe Regente], sin necesidad de una solicitud de mi parte. Por lo menos, eso creo que fueron sus palabras; pero como estoy muy ansiosa por tener la certeza de lo que se quiso decir, que le ruego tenga la bondad de informarme cómo debe entenderse tal permiso y si es imperativo que me muestre sensible al honor al dedicar la obra ahora en imprenta, a S.A.R. Estaría igualmente preocupada por parecer ya sea demasiado atrevida o ingrata.

Quedo de usted, etc.

[Sin firma, pues es la copia que la escritora conservó de su carta]


Carta núm. 125, respuesta de James Stanier Clarke a la misiva anterior

Retrato de James Stanier Clarke, bibliotecario del Príncipe Regente, de John Russell (c. 1790)
Retrato de James Stanier Clarke, bibliotecario del Príncipe Regente, de John Russell (c. 1790). Victoria & Albert Museum. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Carlton House, [jueves] 16 de noviembre de 1815.

Estimada señora:

Ciertamente no es imperativo que dedique su obra ahora en imprenta a su Alteza Real, pero si desea hacer el honor al Regente ahora o en cualquier otro momento futuro, me complace enviar a usted tal permiso que no necesita requerir ninguna otra molestia o solicitud de su parte.

Sus recientes obras, señora, y en particular Mansfield Park, reflejan el más elevado honor a su ingenio y sus principios; en cada nueva obra, su mente parece incrementar su energía y capacidades de discriminación. El Regente ha leído y admirado todas sus publicaciones.

Acepte mis sinceras gracias por el placer que sus volúmenes me han dado, en la atenta lectura de ellas he sentido la gran tentación de escribirle y decírselo. Y también, estimada señora, deseo que me permita pedirle que delinee en alguna obra futura los hábitos de vida y carácter y entusiasmo de un clérigo, quien debiera pasar su tiempo entre la metrópolis y la campiña, que se pareciera al trovador de Beattie.

Callado aunque contento, afectuoso aunque tímido

y ahora su mirada era recatadamente triste

y ahora reía sonoramente aunque nadie supiese por qué

Ni Goldsmith ni LaFontaine en su Tableau de Famille han delineado tanto en mi mente al clérigo inglés, al menos hasta el momento: afecto y totalmente entregado a la literatura, enemigo de nadie sino de sí mismo. Le ruego, estimada señora, que piense al respecto.

Créame en todo momento,

con sinceridad y respeto,

su fiel y agradecido servidor

J.S. Clarke

Bibliotecario

P.D. Me voy por tres semanas a donde el Sr. Henry Streatfeilds, Chiddingstone Sevenoaks, pero espero a mi regreso tener el honor de verla de nuevo.


Carta núm. 126, para John Murray

[Hans Place] Jueves 23 de noviembre de 1815

Señor:

La nota de mi hermano del pasado lunes ha sido tan infructuosa, que me temo que puede haber muy poca oportunidad de que el que yo escriba surta efecto; pero aun así estoy tan decepcionada y molesta por la demora de los impresores [Roworth, impresor de los volúmenes I y II de Emma] que no puedo evitar suplicar saber si no hay esperanza de que pueda apresurárseles. En lugar de que la obra esté lista para finales de este mes, difícilmente, al paso en que vamos, difícilmente estará terminada para finales del próximo, y como esperaba dejar Londres a principios de diciembre, es de importancia que no se pierda más tiempo. ¿Sería de esperar que podría influirse a los impresores a actuar con diligencia y puntualidad más prontas el saber que la obra irá dedicada, con permiso, al Príncipe Regente? Si usted puede hacer que tal circunstancia opere, me alegraría mucho. Mi hermano le devuelve Waterloo, con mucho agradecimiento por el préstamo. – Habíamos oído mucho del recuento de Scott sobre París [Paul’s Letters to His Kinsfolk, 1815]; si no fuera incompatible con otros arreglos, ¿nos lo podría prestar?, suponiendo que tiene un juego ya disponible. Puede estar seguro que estaría en buenas manos.

Quedo, señor,

Su obediente y humilde servidora

J. Austen


Carta núm. 127, para Cassandra Austen

(Fragmento donde se refiere a los avances en la revisión de pruebas de impresión de Emma)

Hans Place no. 23, viernes 24 de noviembre de 1815

Mi querida Cassandra:

Tengo el placer de enviarte un mejor reporte de mis asuntos, lo cual sé será un gran deleite para ti. Le escribí yo misma al Sr. Murray ayer, y, al mismo tiempo, Henry le escribió a Roworth. Antes de que salieran las notas de la casa, recibí tres hojas y una disculpa de R.  No obstante, enviamos las notas y tuve una muy amable en respuesta del Sr. M.  Es tan cortés en verdad, que es un tanto abrumador. Los impresores han estado en espera de papel, la culpa se ha echado al proveedor, pero [Murray] ha dado su palabra de que no tendré más causa de insatisfacción. – Nos ha prestado a la Srta. Williams [A Narrative of the Events which have lately taken place in France (1815) de Maria Williams] y a Scott [la ya mencionada Paul’s Letters to his Kinsfolk] y dice que cualquier libro suyo siempre estará a mi disposición. En resumen, he quedado apaciguada y halagada a una calma tolerable.

. . .

Una hoja [de prueba] ha llegado en este momento. El 1er y 3er vols. están ahora en 144, el 2o en 48. Estoy segura que te agradarán los detalles. Ya no vamos a tener la molestia de regresar las hojas al Sr. Murray, los muchachos del impresor las llevarán y traerán.

. . .

Tuya muy afectuosamente, J. Austen


Carta núm. 128, para Cassandra Austen

(Fragmento de la carta concerniente a la publicación de Emma)

Hans Place, domingo 26 de noviembre de 1815

Querida mía:

. . .

Hice mención al P.R. en mi nota al Sr. Murray, en respuesta obtuve un amable elogio; si ha hecho algún otro bien, no lo sé, pero Henry pensó que valía la pena intentar. Los impresores continúan proveyéndome muy bien, he avanzado con el vol. 3, a mi arra-root, sobre que esa peculiar forma de deletreo hay una modesta indagación en el margen. No me olvidaré del arrurruz de Anna. Espero que le hayas dicho a Martha de mi primera resolución de no dejar a nadie saber que podría dedicar la obra, por temor a estar obligada a hacerlo, y que ella está completamente convencida de que ahora me influye nada más que los motivos más mercenarios.

. . .

Muchas gracias por mostrarme la carta que te envío el querido Charles. ¡Escribe de manera tan agradable y con naturalidad! ¡Y qué perfecto retrato de su temperamento y sentimientos transmite su estilo! ¡Pobrecito muchacho! ¡No un regalo! Tengo la idea de enviarle los doce juegos de ejemplares que van a distribuirse entre mis cercanos contactos, empezando por el P.R. y terminando por la condesa de Morley.

Adiós.

Tuya afectuosamente

J. Austen


Carta núm. 129, para Cassandra Austen

(Fragmento concerniente al ejemplar de regalo para el Príncipe Regente)

Hans Place, sábado 2 de diciembre de 1815

Mi querida Cassandra:

[Posdata] Se me ocurre que no es de mi incumbencia dar al P.R. los ejemplares encuadernados; pero solicitaremos consejo al respecto. [Murray recomendó enviar ejemplares encuadernados en cuero marroquí rojo]


Carta núm. 130, para John Murray

Hans Place, [lunes] 11 de diciembre de 1815

Estimado señor:

Como encuentro que se anuncia la publicación de Emma para el próximo sábado [anuncio en The Observer, programada para el 16 de diciembre, pero la publicación se demoró una semana más], creo que sería mejor no perder más tiempo en acordar lo que queda por acordar del asunto, y adoptó este método para hacerlo, pues implica la menor imposición a su tiempo.

En primer lugar, le ruego que entienda que dejo los términos en los que se distribuirá la obra a los comercios totalmente a su criterio, suplicando que se guie para todos esos arreglos a partir de su propia experiencia de lo que más probablemente permita pagar la edición rápidamente. Estaré satisfecha con lo que sea que considere mejor.

La portada debe decir Emma, dedicada, con permiso, al S.A.R el Príncipe Regente. Y es mi deseo especial que se complete un juego de ejemplares y se envíe a S.A.R. dos o tres días antes de que la obra esté disponible al público. Debe dirigirse al Rev. J.S. Clarke, bibliotecario, Carleton [sic] House. Adjuntaré una lista de aquellas personas a quien debo molestarlo que envíe también un juego de ejemplares a cada uno cuando la obra se publique; todos sin encuadernar, y que digan “De parte de la autora” en la primera página.

Le devuelvo también, con muchísimo agradecimiento, los libros que tan amablemente me proporcionó. Estoy conciente, le aseguro, de la atención que ha brindado para mi conveniencia y entretenimiento. También le devuelvo Mansfield Park, lista para una segunda edición, creo, tanto como puedo dejarla.

Estaré en Hans Place hasta el 16. A partir de ese día, mi dirección será Chawton, Alton, Hants.

Quedo de usted, estimado señor,

Su fiel y humilde servidora,

J. Austen

Desearía que tuviera la amabilidad de enviarme una línea con el portador, indicando el día en que el juego para el Príncipe Regente estará listo.

Carta de Jane Austen para John Murray, del 11 de diciembre de 1815. Archivo Murray en la Biblioteca Nacional de Escocia.
Carta de Jane Austen para John Murray, del 11 de diciembre de 1815. Archivo Murray en la Biblioteca Nacional de Escocia.

Carta núm 131 (C), para John Murray (segunda carta del día)

Hans Place, 11 de diciembre

Estimado señor:

Estoy muy agradecida con usted, y muy contenta al ver que todo ha quedado arreglado a nuestra mutua satisfacción. Respecto a mi indicación sobre la portada, se debió solamente a mi ignorancia y a que nunca me había fijado del lugar apropiado para una dedicatoria. Le agradezco por corregirme. Cualquier desviación respecto lo que se acostumbra en tales casos sería una última prerrogativa. Cualquier desviación respecto lo que se acostumbra en tales casos sería lo último en lo que desearía incurrir. Me complace tener un amigo que me salve del mal efecto de mi propio error.

Quedo etc. estimado señor,

J. Austen


Carta núm 132 (D), para James Stanier Clarke

Lunes 11 de diciembre de 1815

Estimado señor:

Mi Emma está próxima a publicación que considero adecuado asegurarle que no he olvidado su amable recomendación respecto a un ejemplar de adelanto para Cn H [Carlton House]. y tengo la promesa del Sr. Murray de que se enviará a S.A.R., por mediación de usted, tres días antes de que la obra salga al público.

Debo aprovechar la oportunidad para agradecerle, estimado señor, por el gran elogio que concedió a mis otras novelas. Soy demasiado vanidosa como para convencerlo de que las ha elogiado más allá de su mérito.

Mi gran preocupación por el momento es que esta cuarta obra no desmerezca lo que fue bueno en las otras. Pero, sobre este punto, me haré justicia al declarar que cualesquiera que sean mis deseos de éxito, me acosa poderosamente la idea de que a aquellos lectores que han preferido P&P les parecerá inferior en ingenio y a aquellos lectores que han preferido MP, muy inferior en buen juicio. Sin embargo, como así es, espero que me haga el favor de aceptar un ejemplar. El Sr. M. tendrá las indicaciones para enviarle uno. Me encuentro muy honrada de que me crea capaz de dibujar tal clérigo como el que esbozó en su nota del 16 de noviembre. Pero le aseguro que no lo soy. La parte cómica del personaje podría ser capaz de lograrla, pero no la buena, entusiasta y literaria. Igualmente, la conversación de tal hombre, en ocasiones, debe versar sobre temas de ciencia y filosofía de los que no sé nada, o por lo menos, ocasionalmente debe abundar en citas y alusiones a las que una mujer que, como yo, solamente sabe su lengua materna y ha leído muy poco al respecto, carecería totalmente de la capacidad de dar. Una educación en los clásicos o, de cualquier manera, un conocimiento muy extenso de la literatura inglesa, antigua y moderna, me parece que sería indispensable para la persona que pudiera hacer justicia a su clérigo. Y creo que puedo jactarme, con toda la vanidad posible, de ser la mujer más ignorante e ineducada que se atrevió a ser escritora.

Créame, estimado señor,

Su agradecida, leal y humilde servidora

J.A.


Carta núm. 132 (A), de James Stanier Clarke en respuesta  la anterior

Carlton House, [jueves] 21 de diciembre de 1815

Mi estimada señora:

La carta que tan amablemente hizo el honor de enviarme, me fue remitida a Kent, donde en una villa en Chiddingstone, cerca de Sevenoaks, he estado escondiéndome de todo el bullicio y agitación para obtener el ánimo para una campaña invernal y las fuerzas para soportar los afilados cuchillos que más de un Shylock prepara para cortar más de una libra de carne de mi corazón, con la aparición de Jacobo II [la biografía sobre el monarca, de la autoría de Clarke, nunca apareció una 2a. edición].

El lunes voy a lo de Lord Egremonts en Petworth, donde elogios para usted han resonado desde hace tiempo como deberían. Luego veré al grupo en el Pavilion durante un par de noches, y regresaré a predicar a la capilla de Park Street y Green Street en el día de acción de gracias.

Fue muy amable de enviarme Emma, que de ninguna manera merecía. Ha ido al Príncipe Regente. Sólo leí unas cuantas páginas que admiré mucho. Hay tanta naturalidad y excelente descripción de personajes en todo lo que escribe.

Le ruego que continúe escribiendo y haga que sus amigos envíen bocetos para ayudarle y Memoirs pour servir, como lo denominan los franceses. Permítanos tener un clérigo inglés a su gusto, podría presentar mucha novedad, estimada señora, qué bien podría hacerse si se aboliera por completo el diezmo, y descríbalo sepultando a su propia madre —como yo lo hice— pues el sacerdote de la parroquia en la que ella murió, no le rindió a sus restos los honores que debería. Nunca me he recuperado de la impresión. Lleve a su clérigo a los mares, como amigo de algún distinguido personaje naval en una corte. Entonces podría usted hacer brotar, como Le Sage, muchas escenas de carácter e interés.

Pero perdóneme, no puedo escribirle sin desear inspirar a su ingenio; y temo que no puedo hacerlo sin abusar de su paciencia y buena naturaleza.

Le he pedido al Sr. Murray que obtenga, si puede, dos pequeñas obras que me arriesgue a publicar sobre mis travesías en altamar. Los sermones que escribí y prediqué en el océano y la edición que publiqué de Shripwreck de Falconer.

Le suplico, estimada señora, que recuerde que, además de mi celda en Carlton House, tengo otra que el Dr. Barne me consiguió en el núm. 37 de Golden Square, donde con frecuencia me escondo. Ahí hay una pequeña biblioteca a su servicio, y si puede hacer que la celda le sirva como una especie de casa de paso, cuando venga a la ciudad, estaré muy complacido. Siempre hay una sirvienta mía ahí.

Espero tener el honor de enviarle a usted a Jacobo II si llega a una segunda edición, pues podrían añadírsele algunas notas.

Quedo de usted, estimada señora, muy sinceramente,

J.S. Clarke


Carta núm 134 (A), de la condesa de Morley para Jane Austen

Retrato de Frances Talbot Parker, condesa de Morley, de Thomas Phillips (c. 1804-1809). National Trust; (c) Saltram; imagen proporcionada The Public Catalogue Foundation.
Retrato de Frances Talbot Parker, condesa Morley, de Thomas Phillips (c. 1804-1809). National Trust; (c) Saltram; imagen proporcionada The Public Catalogue Foundation.

Saltram, [miércoles] 27 de diciembre de 1815

Señora:

He estado esperando ansiosamente que me presenten a Emma, y le estoy infinitamente agradecida por haberse acordado de mí con tanta amabilidad, lo cual me proporcionará el placer de conocer a Emma unos días antes de lo que, de otra manera, había esperado. Ya me he convertido en una íntima de la familia Woodhouse y creo que no me divertirán e interesarán menos que los Bennett [sic], los Bertram, los Norriss [sic] y todos sus admirables predecesores. No puedo darles una mayor alabanza.

Quedo, señora, muy agradecida,

F. Morley


Carta núm. 134 (D), de Jane Austen para la condesa de Morley en respuesta a la anterior

Chawton, domingo 31 de diciembre de 1815

Señora:

Acepte mi agradecimiento por el honor de su nota y por su amable disposición a favor de Emma. En mi presente estado de duda respecto a su recepción en el mundo, es especialmente gratificante recibir tan pronta seguridad de la aprobación de su Señoría. Me alienta a confiar a que recibirá la misma proporción de buena opinión general que los predecesores de Emma han experimentado, y créame que aún no me he —como casi todo escritor de narrativa hace tarde o temprano— sobreescrito.

Quedo de usted, señora,

su más agradecida y fiel servidora,

J. Austen


Carta núm. 135, para Anna Lefroy

[Finales de diciembre de 1815 o principios de enero de 1816]

Mi querida Anna:

Al igual que deseo ver a tu Jemima [la primera sobrina nieta de Austen, a quien, debido al mal tiempo, aún no había podido visitar después de su nacimiento en octubre de 1815], estoy segura que te gustará ver a mi Emma y, por lo tanto, tengo el enorme placer de enviártela para tu lectura. Quédatela tanto como desees; ya la hemos leído todos aquí.

[sin firma ni dirección]


Carta núm. 136, a la Srta. Catherine Ann Prowting (vecina en Chawton)

[sin fecha, se calcula que fue a principios de 1816]

Domingo por la noche

Mi querida señorita Prowting:

Si nuestra pobre amiga [la señorita Mary Benn, sepultada el 3 de enero de 1816] hubiera vivido, estos volúmenes habrían estado a su disposición, y como sé que tenían la costumbre de leer juntas y he tenido el agrado de escuchar que las obras de la misma mano les había dado mucho placer, por lo que no ofreceré ninguna otra disculpa por enviarle éstos para su lectura, sólo rogarle que, aunque no pueda proceder de inmediato a leerlos, puede quedárselos tanto tiempo como desee, pues no los necesitamos en casa.

Suya muy sinceramente,

J. Austen


Carta núm. 138 (A), de James Stanier Clarke para Jane Austen

El Royal Pavilion, el palacio del Príncipe Regente en Brighton. Imagen tomada del sitio oficial.
El Royal Pavilion, el palacio del Príncipe Regente en Brighton. Imagen tomada del sitio oficial.

The [Royal] Pavilion [Brighton], [miércoles] 27 de marzo de 1816.

Querida señorita Austen:

Tengo que remitir a usted el agradecimiento de Su Alteza Real el Príncipe Regente por el hermoso ejemplar que le envió de su excelente reciente novela; le suplico, querida señora, escriba pronto una y otra vez. Lord St Helens y muchos otros miembros de la nobleza que se han estado congregando aquí, le rindieron a usted el justo homenaje con sus elogios.

El Príncipe Regente acaba de dejarnos para ir a Londres; y como ha tenido la satisfacción de nombrarme capellán y secretario privado inglés del príncipe de Coburgo, permanezco aquí con su Alteza Serenísima y un grupo selecto hasta la boda. Quizá cuando aparezca en imprenta nuevamente, podía elegir dedicar sus volúmenes al príncipe Leopoldo: cualquier romance histórico que ilustre sobre la historia de la augusta casa de Coburgo, sería ahora precisamente muy interesante.

Créame en todo momento, querida señorita Austen, su agradecido amigo

J.S. Clarke

[carta dirigida a la Srta. Jane Austen, enviada a las oficinas del Sr. Murray, Albermarle Street, Londres]


Carta núm. 138 (D), para James Stanier Clarke en respuesta a la anterior

Chawton, cerca de Alton, lunes 1° de abril de 1816

Mi estimado señor:

Me honra el agradecimiento del príncipe y estoy muy agradecida con usted por la amable manera en que usted habla de la obra. También tengo que acusar recibo de una carta previa, remitida a mí desde Hans Place. Le aseguro que me siento muy agradecida por el amistoso tenor de la misma y espero que mi silencio habrá sido considerado como en verdad tenía la intención, que procede solamente de una disposición a no malgastar su tiempo con un agradecimiento ocioso. –

En cualquiera de las interesantes circunstancias en que su propio talento y su labor literaria lo coloquen, o que el favor del Regente otorgue, tiene usted mis mejores deseos. Su reciente nombramiento espero que sea un paso a algo aún mejor. En mi opinión, el servicio en la corte difícilmente debe ser bien remunerado, pues mucho debe ser el sacrificio de tiempo y sentimiento que se requiere.

Es usted muy, muy amable con sus alusiones respecto a la clase de composición que podrían recomendarme en este momento, y estoy plenamente consciente de que un romance histórico, basado en la casa de Sajonia-Coburgo podría ser mucho más a propósito para obtener ganancias y popularidad que los retratos de la vida doméstica en poblados de la campiña como los que trato, pero no podría escribir un romance como tampoco un poema épico. No podía sentarme a escribir seriamente un romance por ningún otro motivo que el de salvar mi vida y, si me fuera indispensable seguir así y nunca relajarme para reírme de mí misma y de otras personas, estoy segura de que me colgarían antes de que hubiese terminado el primer capítulo. No, debo mantener mi propio estilo y continuar con mi propio camino, y aunque pudiera no volver a tener éxito en él, estoy convencida de que fracasaría totalmente en cualquier otro.

Quedo de usted, mi estimado señor, su muy agradecida y muy sincera amiga

J. Austen


Carta núm. 139, para John Murray

Chawton, lunes 1° de abril de 1816

Estimado señor:

Le devuelvo a usted la Quarterly Review con mi enorme agradecimiento. La autora de Emma no tiene motivo, creo, para quejarse del tratamiento en esa revista, excepto por la completa omisión de Mansfield Park. No puedo sino lamentar que un hombre tan inteligente como el crítico de Emma [Walter Scott escribió esa crítica anónima por encargo del propio Murray, no se sabe si la escritora supo quién había sido el autor], considere a aquélla como indigna de mención. – Le complacerá saber que he recibido el agradecimiento del Príncipe por el hermoso ejemplar de Emma que le envié. Cualquiera que sea lo que piense de mi participación en la obra, la suya parece haber sido bastante correcta.

Retrato de Walter Scott, de sir Henry Raeburn (1822). Scottish National Gallery. Imagen tomada del Archivo Murray, en la Biblioteca Nacional de Escocia.
Retrato de Walter Scott, de sir Henry Raeburn (1822). Scottish National Gallery. Imagen tomada del Archivo Murray, en la Biblioteca Nacional de Escocia.

Como consecuencia del triste acontecimiento recientemente ocurrido en Henrietta St. [la declaración de quiebra del banco de Henry Austen], debo pedirle que si en cualquier momento necesita comunicar algo por carta, sea tan amable de escribir por correo, dirigido a mí (la Srta. J. Austen) en Chawton, cerca de Alton, y que para cualquier otra cosa de mayor tamaño, lo envíe también a la misma dirección a través de la diligencia a Southampton de Collier.

Quedo de usted, estimado señor, suya muy fielmente

J. Austen


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